Hace meses que no escribo y es que con la vuelta al curso y el trabajo no doy a vasto; y si hay algo que tengo claro es que no me voy a estresar más de lo necesario que eso a mi piel no le viene nada bien. Y es que este blog es algo que hago por gusto, por compartir mi experiencia con vosotros y si os sirve de ayuda, por pequeña que sea, pues mucho mejor. Otro motivo por el que no he escrito es que realmente sentía que no tenía nada que compartir. Llevaba meses con la dermatitis fatal, se me había extendido por nuevos sitios de la cara como los párpados y frente; y ni mi tan preciada crema de Sinthesis Salud me la terminaba de quitar (me la mejoraba eso sí, pero al final tenía que terminar recurriendo a la crema de corticoides). Además, desde que cambié mi alimentación la piel me cambió (desde que dejé los lácteos ya casi no me salen granos) y ahora me la notaba más seca, como deshidratada pero seguía con la dermatitis y, claro, acostumbrada a utilizar productos para pieles grasas y con tendencia acnéica ahora estaba totalmente perdida, no tenía ni idea de que ponerme ¿Así que para qué iba a escribir? ¿Qué os iba a contar?
Ahora las cosas han cambiado. En mi desesperación he probado distintos productos y algunos de ellos, por fin, me han ido muy bien, tanto para el pelo como para la cara. Así que ahora sí tengo algo que contaros.
En esta reseña voy a empezar por uno de los dos productos de una marca española que he probado: Dulkamara Bamboo. Se trata de una marca de alta cosmética natural española (sinónimo de precio muy alto, y con lo que estoy totalmente en contra, ya lo sabéis, porque me parece que es hacer la misma diferenciación que hace la cosmética tradicional, ¡pero es que estaba desesperada!). Su característica principal es que utiliza el bambú como ingrediente principal y que todos sus productos están indicados para pieles problemáticas ofreciéndoles una solución a los comedones, manchas, poros dilatados, exceso de grasa, sequedad, cuperosis, acné, dermatitis, eccemas, caspas, picores, etc. Vamos, a simple vista muy prometedor. Así que me lancé y sin mirar mucho el bolsillo me compré dos de sus productos: la leche virginal Bamboo y la crema facial hidronutriente. Y en esta reseña voy a empezar por el primero de ellos, que la verdad es que me ha gustado mucho.
Ahora las cosas han cambiado. En mi desesperación he probado distintos productos y algunos de ellos, por fin, me han ido muy bien, tanto para el pelo como para la cara. Así que ahora sí tengo algo que contaros.
En esta reseña voy a empezar por uno de los dos productos de una marca española que he probado: Dulkamara Bamboo. Se trata de una marca de alta cosmética natural española (sinónimo de precio muy alto, y con lo que estoy totalmente en contra, ya lo sabéis, porque me parece que es hacer la misma diferenciación que hace la cosmética tradicional, ¡pero es que estaba desesperada!). Su característica principal es que utiliza el bambú como ingrediente principal y que todos sus productos están indicados para pieles problemáticas ofreciéndoles una solución a los comedones, manchas, poros dilatados, exceso de grasa, sequedad, cuperosis, acné, dermatitis, eccemas, caspas, picores, etc. Vamos, a simple vista muy prometedor. Así que me lancé y sin mirar mucho el bolsillo me compré dos de sus productos: la leche virginal Bamboo y la crema facial hidronutriente. Y en esta reseña voy a empezar por el primero de ellos, que la verdad es que me ha gustado mucho.









